La imitación de la empatía, la simpatía

La imitación de la empatía, la simpatía

Al presenciar las diversas controversias del día a día, desde una discusión familiar y enfrentamientos en el trabajo, hasta manifestaciones sociales y guerras en el mundo, rápidamente nos “solidarizamos” con quien tengamos más simpatía creyendo estar aplicando empatía. “¡¿Cómo es posible?!” “¡Es indignante!” “¡Esto no puede quedarse así!” Son expresiones que aparentemente exhiben lo mucho que “comprendemos” o “entendemos” una controversia y nos hacen pensar que estamos siendo empáticos porque aseguramos sentir las necesidades y reclamos de quienes nos caen simpáticos.

Esa “frustración” e “indignación” nos invitan a estar del lado de “una” de las partes y desde ahí señalar la “crueldad” de la otra. Todo por simpatía y no por empatía. Ser empático no significa estar de un lado para hacer campaña contra el otro lado, pero la realidad es que constantemente lo hacemos, consciente o inconscientemente, inmediatamente nos ponemos de un lado para luego voltear e ir contra el otro lado, lo miramos como el culpable, lo descubrimos como el indiscutible causante de la incomodidad, tristeza o fastidio de quien simpatizamos. La simpatía desvirtúa a la empatía, la primera es parcial y sólo se acerca a un lado para declararse en contra del otro lado; la segunda es imparcial y tiene como única misión recuperar la armonía social. La simpatía separa y excluye, la empatía unifica e incluye. La empatía no se parcializa, no pertenece a ningún partido, ni se fragmenta a criterio personal para escoger quien la merece más según simpatías. Se desvanece la misión de la empatía cuando creemos solidarizarnos con una de las partes, pero a la vez condenamos a la otra. Los vínculos y lazos sociales, familiares e interpersonales no se reconstruyen por simpatía. Es de humanos sentir simpatía por alguien en situaciones difíciles, pero es más humano trascender a esta reacción ejerciendo empatía hacia las necesidades esenciales de ambos lados y, sobre todo, aportando una perspectiva que importe a todos.

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