Un dato para salir integro de una conversación en crisis

Un dato para salir integro de una conversación en crisis

“La velocidad con la que nuestro cerebro gobierna las cosas es impresionante, pero ¿gobernamos nosotros o nuestro cerebro?”

La universidad de Cornell estima que un adulto toma en total alrededor de 35,000 decisiones conscientes cada día y que una persona promedio toma 200 decisiones al día sólo en cuanto a comida. La velocidad con la que nuestro cerebro gobierna las cosas es impresionante, pero ¿gobernamos nosotros o nuestro cerebro? Los dos potentes hemisferios de nuestro cerebro no son sencillos de gobernar. Intervine en docenas de casos donde situaciones domésticas habían escalado a crisis verbales y físicas que parecían estar sujetas a “que el otro sufra o padezca igual como hizo conmigo”; no había control, simplemente reaccionaban en automático el uno al otro y la crisis continuaba. Salir de una crisis significa utilizar el hemisferio derecho del cerebro ¿Cómo? Recordemos que una crisis es un nivel de desorden y carencia de claridad sobre los hechos, la incapacidad de gestionarla viene más por desorientación que por lo que verdaderamente ocurre; la linealidad y maravillosa lógica del hemisferio izquierdo es menos oportuna en una situación así, el indicado es el hemisferio derecho.

La doctora Jill Bolte Taylor, neuroanatomista de Harvard, tenía treinta y siete años cuando un derrame cerebral le dañó el hemisferio izquierdo de su cerebro, ella preguntó ¿Cuántos neurocientíficos tienen la oportunidad de estudiar su propio cerebro de dentro hacia afuera? Ella declara que el hemisferio izquierdo “…se centra en nuestras diferencias con los demás, se especializa en enjuiciar críticamente a quienes son diferentes de nosotros mismos…” y que el hemisferio derecho “…se centra en nuestras similitudes… es compasivo, abierto y apoya a los demás”, pero estamos tan acostumbrados a ver las cosas desde el lado izquierdo que la visión de la compasión, apertura y apoyo a los demás nos resulta difícil de aceptar o articular en una situación de crisis. Ejercitemos más el lado derecho de nuestro cerebro, tocando la guitarra, pintando cuadros, escuchando música no acostumbrada a oír, escalando una montaña, etc. Hagámoslo y, sin duda, nuestras capacidades se amplificarán y tendremos mejores resultados al abordar conversaciones o escenarios en crisis.

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